8 Noviembre 2009
Sentada en mi pequeña cocina, el café, como siempre, se me ha quedado frío. El rayo de sol de las doce entra con fuerza y pinta la pared blanca frente a mi. Yo, refugiada en la sombra, a medio metro de distancia, en pijama, me retuerzo el pelo y miro ese rayo luminoso sin pasión ni ganas.
Oigo a alguien en la radio decir que a pesar de la crisis y del paro, a pesar de haberse tenido que mudar de ciudad, de perder el trabajo, no se piensa deprimir porque si no, no les quedaría ni las ganas de levantarse.
Yo casi nunca tengo ganas de levantarme últimamente. Pero al menos lo hago sola, sin testigos. Y hoy lo hago agradecida de que mi nuevo amigo se fuera antes de las tres.
La radio sigue acompañándome en esta mañana de domingo, la primera fría del otoño. Ha llegado tan de repente que me ha pillado desprevenida. Norah Jones le canta a alguien que su vida es una ruina por su culpa...
Miro la hora, debería recoger al niño, pasar el domingo con él o al menos, ir a casa de mis padres y quedarme allí. Pero sigo mirando el rayo de sol que ya me calienta las piernas. Debería sentirme algo reconfortada, alguien me da cariño y caricias y me coge de la mano, aunque luego se vaya, antes de las tres y me deje dormir a solas, como llevo haciendo cinco años.
Pero lo único que siento es que no sé que voy a hacer con mi otoño, ni con todos los domingos fríos de sol. No sé si mi nuevo amigo querrá quedarse a dormir y yo tendré que acostumbrarme a su compañía,si la fuerza de la costumbre y el roce me traerán la ansiada tregua.
Diciembre quiere llegar, con su nieve y la bandera blanca. Yo espero poder rendirme sin ambages, dios, dame fuerza para poder rendirme sin ambages...
servido por smartgirl
sin comentarios
compártelo
4 Octubre 2009
Ya no tengo 35 años, tengo alguno más.
Sigo sin irme, he vuelto. Tengo muchas cosas que decir, por fortuna, pero en otros foros. En este sólo una. La de siempre, la misma cosa inabarcable. Un dolor viejo, reconocible y familiar como la herrumbre que deja la salitre del mar...Pero ese dolor mío, por viejo y cansado, ya apenas hiere, me enseña sus partes, se exhibe, un tanto patético. Y aún me produce ternura. Y me saca aún los colores, con una sonrisa triste.
Te ví. Entre la gente, te ví. Y te acercaste a saludar. Te apareciste "como un ángel o un rubí" o simplemente eras tú. El de siempre. Estabas más viejo, de alguna manera también más feo. Como mi dolor. Pero eras tú, el de siempre. Algo había cambiado o nada...
Lo que nunca sabrás es que en el mismo instante en que te apareciste, como un ángel o un rubí, mi acompañante me estaba pidiendo en matrimonio. Mi viejo amigo F. cabezota como el solo, infantil o cursi. Una y otra vez, persiguiendo y deseando algo que nunca podrá obtener de mi.
Te ví. En el preciso momento en que F. me decía todo lo que yo nunca me atreví a decirte a ti. Giré la cara hacia un lado, escabullendo la mirada y la respuesta y en ese instante te ví. Tú, un ángel o un rubí.
Cuatro millones de habitantes en Madrid. Un calle perdida de Lavapiés, una pequeña terraza sin gente, entrada la madrugada. Te ví.
No supe que decirte tú a mi tampoco. Small talk, ambos somos maestros. Pero al despedirte, noté tu calor. Tu abrazo intenso, no me lo inventé, lo noté. Lo sentí.
"Está muy feo y canijo", sí sí, admití, lo está... Y se lanzó a hablar, verborrea incontenible y sin interés. Para llenar los minutos, para espantar al destino. "Los astros se rieron otra vez"...Pero era inútil, mi querido F. Nada podía llenar aquellos minutos ni las horas ni el resto de la noche. Sólo mi temblor, el frío que sentí.
El frío. Y tu calor. Tu calor..."Cuídate mucho D." me dijiste, "Pásadlo bien", contesté yo...
Canción del día: Simplemente te ví. Fito Páez.
servido por smartgirl
1 comentario
compártelo
22 Febrero 2008
Yo he visto cosas que vosotros no creeríais
atacar naves en llamas más allá de Orion
He visto rayos C brilar en la oscuridad
cerca de la puerta de Tannhauser...
Todos esos momentos se perderán en el tiempo,
como lágrimas en la lluvia
Es hora de morir...
Este blog ha quedado clausurado. Perdió su sentido, pero ahora queda en mi recuerdo...
servido por smartgirl
1 comentario
compártelo
26 Diciembre 2007
Hay días que no puedes con la pena. La arrastras como un fardo a la espalda, como un viejo enfermo quejica que se niega a andar. Otros días te sientes bien, piensas que ya está la mitad del camino hecho pero de repente, un olor, una melodía, una nariz como la suya, unos ojos verdes grandes y hermosos como los suyos te paralizan como un golpe en la boca del estómago. En medio de un montón de gente. En medio de la calle Preciados, en la Fnac, entre horteras con pelucas azules, niños con globos, gente con bolsas, luces de navidad...Tú te detienes y pierdes la noción del tiempo. Unas agujas muy finas te laceran el corazón, con maña, con fiereza. La gente te empuja y tú cierras los ojos y no puedes andar. La imagen de sus ojos y su guapura agresiva te doblan en dos.
Si al menos, no fueras tan guapo, tan sexi, hijo de puta...Pero no hay más remedio que seguir, sino la marea de gente te empuja...Y te metes en el coche y te vas a casa, donde nadie te espera. Ni siquiera tu hijo. Sales del tráfico y te concentras en no pensar en nada pero pasas por la casa de sus padres donde le esperaste alguna vez, en Chamberí. Dios santo, te dices, también te duele pasar por la fucking house de sus viejos???
Y sigues conduciendo y llegas al final de Castellana y un poco más allá está Paseo de la Habana, donde viviste momentos de pasión y fe ciega en su mirada limpia. Y entonces crees que o bien te vuelves loca o te estrellas contra el túnel... El día que decidí que ya no podía más te pedí que no contestaras al email ni que me escribieras ni que me llamaras, POR FAVOR, te dije, con mayúsculas. Y tú me hiciste caso al pie de la letra...”Así lo haré, yo también te quiero mucho”, contestaste. Por qué tengo la suerte o la desgracia de enamorarme de hombres respetuosos, de hombres que obedecen tus palabras una por una? Qué ilusa soy verdad? La respuesta es simple y dolorosa... Alimentabas mi dolor como yo el tuyo. Crecían mis complejos junto a ti. Era un puro sufrimiento, pero no encuentro un motivo para odiarte y sería tan fácil entonces...sería tan fácil...
servido por smartgirl
2 comentarios
compártelo
20 Diciembre 2007
Las empresas, al llegar la Navidad, comienzan su cierre de año. Los contables te piden todo tipo de albaranes, informaciones, presupuestos y datos de lo más aburridos para dejarlo todo atado y bien atado y no "arrastrar" nada pendiente para el año que comienza. Yo me pregunto ahora, por qué no hacemos lo mismo las personas? Nos sentamos a recapacitar, a repasar con lápiz y papel las acciones y/o planes hechos y que no hemos hecho? Cerramos año? Recapacitamos sobre lo que vamos a dejar pendiente para el siguiente? Pues es evidente que no...
Anoche, tirada en mi sofá, reflexionaba sobre todo esto. Qué sensaciones negativas, que causas, más bien, que provocan en mi, sensaciones negativas no quisiera seguir arrastrando? Qué personas me siguen haciendo daño o cuáles no me merecenla pena conservas como amigos? Qué cosas dije que sentaron mal a alguien, a mis padres a mi exmarido, por ejemplo. Qué he aprendido yo en este año que acaba?
Pues el balance fue, sorprendentemente positivo. Cerré los ojos y realicé un auténtico trabajo de concentración extremo. Las imágenes y los recuerdos empezaron a desfilar ante mis ojos, cerrados, como en una película. Como una película muda.
Los enfados con mis padres, con Palomita, la suerte de haber conocido a Fernando, Max, sus progresos. Mi comportamiento con Oli, mi ex.Los lloros, la pena, el desencuentro con Él. Pero también los conciertos, nuestras salidas, el sexo gozoso, los paseos. El amor de mi hijo. Toda la música descubierta y redescubierta.
Y la terapia, que por fin, decidí comenzar. Gracias a Paloma. Mirar en mi interior, buscar los rotos y los parches, intentar remendarlos. Ser consciente de mi yo. Intentar sonreir siempre, quedarte con lo bueno. Ser cada día más optimista. Creo que he evolucionado espiritualmente y eso me llena de paz...
Quiero a todos los que me rodean, aunque no lo diga a diario, aunque me de pudor o aunque realmente no siento ese amor! A veces pienso que sólo quiero realmente a mi hijo. Pero me esfuerzo por desarrollar amor en mi. Cada día más.
Y aÉl, que no puedo dejar de quererle, haga lo que haga...
Feliz Navidad a todos los blogeros anónimos como yo, llenos de pudor pero tambiénllenos de alegría eilusión porel año que viene. Qué bello es vivir, al fin y alcabo.
servido por smartgirl
sin comentarios
compártelo
11 Diciembre 2007
He vuelto a desaparecer por un tiempo. He estado ausente porque no tenía nada que decir, aunque mucho que sentir. Pero cuando el sentimiento es más fuerte que la razón, yo no puedo escribir, ni traducirlo en palabras. Sólo siento y siento y me acurruco en una esquina hasta que la sensatez vuelve a mi y comienzo a esperar algo mejor.
Y comienzo a descifrar las claves de ese sentir tan espeso. El miedo.
El miedo es como la tenia, se instala en tus entrañas y sin darte cuenta te va chupando los nutrientes y el alimento y te vas quedando flaca y débil sin saber por qué, hasta que un día ya no tienes fuerzas para salir de la cama.
Pero mi miedo ya no es invisible, lucho contra él todo lo que puedo. No he vencido pero conozco su rostro, sus debilidades y poco a poco le voy cercando, cada vez más valientemente.
Tenemos miedo al rechazo. A no ser capaces de ser queridos, a no ser capaces de encontrar la serenidad nunca más. Miedo a perder a tus hijos, a tus padres, miedo a no encontrar ayuda cuando la necesites. Miedo al futuro, miedo a tus pensamientos.
Pero el miedo es fácil de vencer. Con tesón y mucho esfuerzo. Una vez vencido, desaparece para siempre y la palabra "difícil" y "no puedo" desaparece de tu vocabulario para siempre...
Si queréis saber a que suena el miedo vencido, escuchad The Gravel Road, de James Newton Howard.
Venceremos las batallas, escalaremos montañas escarpadas, crucaremos la maleza del bosque desconocido, aprenderé a vestirme ligera de ropa y viajar sin equipajes...
servido por smartgirl
1 comentario
compártelo
30 Octubre 2007
Yo cuando oigo el silbido de win mertens en the scene se me ponen los pelos de punta. Me corre un escalofrío por el cogote. Qué diferencia hay entre enamorarse de un personaje real o de un fantasma, de un ser que idealizaste y que sólo existe en tu memoria, como un sueño?
Ese fantasma tiene rostro, tiene recuerdos vividos junto a ti, tiene una voz, tiene una manera de mirar. Qué me importa a mi si fue real o no, si le idealicé o no, si, al fin y al cabo, las pasas putas?
Esa melodía es él. Es el fuerte poder de evocación que tiene la música, oiga donde oiga esa melodía, será él, a partir del día en que la oí junto a él, tumbados en la cama, mirando llover por la ventana y me dijo que era una de sus melodías preferidas. Cuando fuimos juntos al concierto de Mertens en Madrid. Al igual que “Nightswimming” de R.E.M. es R. o “Männer” de Grönemeyer siempre será O.
Y qué me queda ahora, me quedan los recuerdos buenos y las impresiones filtradas por mi ingenuidad y generosidad. Me quedan los malos filtrados por mi escepticismo e inseguridad, pero por encima de todo, me queda la música.
servido por smartgirl
3 comentarios
compártelo
7 Octubre 2007
EL plomo, espeso, gris, opaco, aburrido, feo. Como los domingos por la tarde. Y si lo pasas en un centro comerial, comiendo y comprando estupideces, ya para qué seguir...
Menos mal que ha venido P. a verme. Hemos comido juntas, mientras esperábamos a que dieran las cinco y el enano se fuera a su cumple.
Y las dos, sin rumbo, hemos gastado dinero entre esas tiendas todas iguales y alineadas una junto a otra. El domingo es plomizo pero si lo pasas con amigos, se vuelve un tanto más light...
Quiero mucho a P. es mi hermana divina y caprichosa. Mis amigos me salvan una y otra vez...
servido por smartgirl
4 comentarios
compártelo