i walk the line...
Las jornadas laborables se hacen interminables…me sobran los minutos…me faltan paciencia para esperar el momento en que voy a volver a verte. Intento concentrarme en mi trabajo, que lo tengo, no cabe duda, no un puesto, sino cosas que hacer. Pero hay días en que tu recuerdo me taladra la frontal sin remedio ni escapatoria posible.
Ya apenas me importa si está con las otras o está trabajando o esta ejerciendo de padre responsable. He pasado tantas fases anímicas desde que le conozco que no voy a perder ya el tiempo en esas minucias. Ya sólo me concentro en el aquí y en el ahora. Nunca pensé que podría conseguirlo…si hubiera hecho caso del consejo de mis amigas ahora no estaría experimentado la grata sensación de estar compartiendo al mismo hombre con muchas o pocas, sin esperanza, sin futuribles, sin trajes blancos ni altar con flores. Sexo, purito sexo.
Me he conformado con las migajas y arrastrándome las voy comiendo, como un perro hambriento, ja!
Sigo. Aparto su imagen de mi mente con un movimiento de cabeza, como si fuera una mosca, un objeto real, tan persistente y tenaz se enfrenta a la visión de él, de su rostro bello y viril, de su sonrisa ladrona, ay…
Vuelta al ordenador, tecleo dos veces, un movimiento de ratón, del Outlook al SAP, del SAP vuelta a su rostro…y si me pongo a pensar en los momentos de pasión, vamos, hasta cara de boba se me queda…
menos mal que sólo son momentos del día en que me pisas el ánimo con tu recuerdo...
Me voy a enchufar el ipod, a ver si así me concentro…Johny Cash, ah esa voz profunda y herida me salva…”Because you are mine, I walk the line…”
