No me gustan los días torcidos, ni la falta de ganas, ni los bostezos, ni la ausencia imprevista…
No me gusta cuando, en contra de mi voluntad férrea de indómita princesa moderna, pasan los días y el móvil no suena…y me cabreo.
No me gusta reconocer que, a todos engaño y en el fondo a ninguno. Pero a quien no puedo engañar es a mi misma.
No me gusta caer rendida en la cama y ver que el día, por tu culpa, se torció. Que se truncó la disposición animosa, la sonrisa calmada. Que a mi pesar me jode admitir que soy un frágil junco mecido por una poderosa levantera: tú.

Casualmente he llegado hasta aquí y creo que te visitaré asiduamente. Y te aseguro que en según que ocasiones también el ser humano es capaz de engañarse a sí mismo, así que si no lo haces quizá eres un poquito más afortunada que otros.
Saludos.
Si, esperamos, esperamos, y esperamos y esperamos mas y nos jode no encontrar respuesta algo, que nos jodan el dia cuando era maravilloso solo por una palabra que ha pronunciado o q no lo ha hecho...
Es una mierda, pero es la esencia de vivir, hay q seguir viva...
Muy acertado tu comentario, es terrible una realidad tan triste...
Pero espero, que aunq ahora no le joda q no esté en su vida le llegue a molestar, a todos les llega a molestar, solo hace falta tiempo...
Besos y gracias por visitarme, me tendrás por aki ;)