monday, monday...
Volví de Estocolmo, dejé la bruma, el agua, los barcos hundidos, los cafés sabrosos y hechos con parsimonia, la mala compañía.
Podría contar que fue interesante, que me dí cuenta que él no es, ni mucho menos, lo que estoy buscando. Que es arrogante, altivo, irrespetuoso.
Y qué decir de nuestro gran encuentro en la T4 con una de sus chicas??? Cinco millones de habitantes en esta ciudad y se tuvo que encontrar a una de sus chicas, oy pobrecito...lo pasaría mal? Lo dudo mucho.
La pregunta es: Si sé todo esto? Por qué sigo? Qué me ata a él? El aburrimiento, la cobardía, el miedo a sufrir? La falta de autoestima? Puede que todo junto. "Me gusta que me den caña",ha sentenciado mi amigo Miguel, cuando le contaba, entre risas, el gran encuentro en el aeropuerto.
Pero me inquietó mucho más el comentario de mi cuñado, que antes de cuñado fue amigo y me conoce ya un poco: Tía, es que tú atraes a estos tipos duros porque como buena géminis, tienes dos caras, la dura y la sensible. Ellos se prendan de tu parte segura y arrolladora y cuando descubren tu lado inseguro, pues se ceban en él, no les gusta, te machacan pero tampoco se deciden a dejarte...
Pero mucho más inquietante fue mi propia conclusión, a la que llegué por mi misma en Estocolmo: este mamón se parece a mi ex enormemente!!!!!
Dios santo: es que sólo me gusta un tipo determinado de hombre, el mismo patrón de hombre con aplomo, cruel y a la vez dulce (cuando quieren), arrogante, controlador, atractivo, frío, distante????
Llevo toda la semana dándole vueltas. Tengo que revisar todos mis parámetros mentales, mi experiencia pasada, mis miedos. Tengo una gran tarea por delante. Cambiar, mudar de piel, ganar terreno a la inseguridad, cuidarme. Y dejar a este tipo. Ufff. Me compraré una Moleskine y comenzaré a escribir...
Un año de amor. Dos años y medio de separación. Una año y medio de mi regreso a Madrid. Y me siento vacía...Ando vacilante, doy palos de ciego.
Y eso sin hablar del trabajo...
Me voy a dormir, el lunes fue tan duro...
