Evocación
Yo cuando oigo el silbido de win mertens en the scene se me ponen los pelos de punta. Me corre un escalofrío por el cogote. Qué diferencia hay entre enamorarse de un personaje real o de un fantasma, de un ser que idealizaste y que sólo existe en tu memoria, como un sueño?
Ese fantasma tiene rostro, tiene recuerdos vividos junto a ti, tiene una voz, tiene una manera de mirar. Qué me importa a mi si fue real o no, si le idealicé o no, si, al fin y al cabo, las pasas putas? Esa melodía es él. Es el fuerte poder de evocación que tiene la música, oiga donde oiga esa melodía, será él, a partir del día en que la oí junto a él, tumbados en la cama, mirando llover por la ventana y me dijo que era una de sus melodías preferidas. Cuando fuimos juntos al concierto de Mertens en Madrid. Al igual que “Nightswimming” de R.E.M. es R. o “Männer” de Grönemeyer siempre será O. Y qué me queda ahora, me quedan los recuerdos buenos y las impresiones filtradas por mi ingenuidad y generosidad. Me quedan los malos filtrados por mi escepticismo e inseguridad, pero por encima de todo, me queda la música.


ex-coctelero dijo
era imposible que nos gustara los mismo. Will Merntens, vade retro satanás. Mojo Pin del gran Jeff, Hand in glove, todo el disco llamado subtítulo de Josh Rouse .... toda la música tiene una imagen de alguien.
Por cierto ¿Grönemeyer? me suena a gromenauer, gran palabra del maestro chiquito.
6 Noviembre 2007 | 01:18 PM