El miedo...
He vuelto a desaparecer por un tiempo. He estado ausente porque no tenía nada que decir, aunque mucho que sentir. Pero cuando el sentimiento es más fuerte que la razón, yo no puedo escribir, ni traducirlo en palabras. Sólo siento y siento y me acurruco en una esquina hasta que la sensatez vuelve a mi y comienzo a esperar algo mejor.
Y comienzo a descifrar las claves de ese sentir tan espeso. El miedo.
El miedo es como la tenia, se instala en tus entrañas y sin darte cuenta te va chupando los nutrientes y el alimento y te vas quedando flaca y débil sin saber por qué, hasta que un día ya no tienes fuerzas para salir de la cama.
Pero mi miedo ya no es invisible, lucho contra él todo lo que puedo. No he vencido pero conozco su rostro, sus debilidades y poco a poco le voy cercando, cada vez más valientemente.
Tenemos miedo al rechazo. A no ser capaces de ser queridos, a no ser capaces de encontrar la serenidad nunca más. Miedo a perder a tus hijos, a tus padres, miedo a no encontrar ayuda cuando la necesites. Miedo al futuro, miedo a tus pensamientos.
Pero el miedo es fácil de vencer. Con tesón y mucho esfuerzo. Una vez vencido, desaparece para siempre y la palabra "difícil" y "no puedo" desaparece de tu vocabulario para siempre...
Si queréis saber a que suena el miedo vencido, escuchad The Gravel Road, de James Newton Howard.
Venceremos las batallas, escalaremos montañas escarpadas, crucaremos la maleza del bosque desconocido, aprenderé a vestirme ligera de ropa y viajar sin equipajes...

nigromontano dijo
el miedo al rechazo es de lo más jodido que hay. Y cuando te rechazan y al tiempo te das cuenta de que mejor te hubieran rechazado a primera instancia, la cara de imbécil que se te queda es inenarrable.
El de Barcelona también estuvo de lujo ;)
11 Diciembre 2007 | 03:35 PM